A mis seis años de edad, mi mamá conoce de Jesucristo, desde niña la llevaron a una religión donde escucho de Jesús, sabía de Él pero no lo conocía, esto es muy parecido a lo que sucede hoy en día con las redes sociales, seguimos a cientos de famosos, vemos su día a día, sabemos su historia y los fragmentos de vida que postea, pero en realidad no los conocemos, de la misma manera sucedió conmigo, desde niño me llevaron a una religión, me hablaban de un Dios y de Jesús, pero yo no lo conocía.
Así, llego a la adolescencia y me cuestiono, por qué Jesucristo y no el dios Sol, por qué tenemos que creer en Jesucristo, los doce discípulos y todos los santos y no el hinduismo y sus diversos dioses… Si te encuentras en este dilema, te comparto cómo mi pensamiento lógico me llevó a investigar la fe.
La respuesta de mi madre desde su poco conocimiento, desde su ignorancia en el buen sentido de la palabra, ya que nunca tuvo un referente en sus padres que sentaran unas bases de conocimiento y raciocinio, me dijo con mucho amor: “porque SI, porque se debe creer con Fe y porque es Dios y punto”, mi contra pregunta fue: “¿si Dios me creó y Él me dio la capacidad de racionar y cuestionarme, no crees que a Él le parece bien que yo me cuestione este tipo de cosas?, una vez más su respuesta fue: NO! porque hay cosas que no se preguntan y no se cuestionan y se creen por Fe.
1. De la obediencia a la duda: Mi cuestionamiento lógico.
Paso el tiempo y mis visitas a las iglesias se convirtieron en una religión aburrida, tediosa y obligada donde escuchaba de un Señor Jesús qué no conocía, no entendía y aparte de todo tenía que obedecer.
Asi que, como debía creer en algo, decidí aplicar mi pensamiento lógico para tomar la decisión de creer, (porque sin ser experto en Psicología ni Sociología, todo ser humano desde tiempos inmemorables siente la necesidad de creer en algo), entonces investigué sobre religiones, creencias, dogmas, entre otras.
Cabe aclarar que para esta época era un estudiante de secundaria, con una pequeña enciclopedia en casa y un Internet conmutado que no gozaba de buena estabilidad, y esto fue lo que encontré:
2. Análisis de creencias: ¿Por qué el cristianismo y no el resto?
Descartando la reencarnación y el karma (Budismo e Hinduismo).
Budismo, una religión que se basa en enseñanzas dadas por Buda, no tiene un dios creador y después de la muerte el ser humano reencarna varias veces hasta que logré alcanzar un nirvana, en ese punto no quise profundizar más porque con el solo hecho de reencarnar y entrar en un ciclo continuo donde no recordaba las anteriores vidas, para mi pensamiento lógico no tenía sentido.
Hinduismo, esta religión basa sus creencias en diferentes dioses, después de la muerte también se cree en la reencarnación hasta alcanzar la liberación, pero va de la mano con el karma, causa y efecto, quede más confundido aun, porque si no recuerdo mi vida pasada y adicional me suman que lo negativo de esta vida es por las consecuencias de la anterior, nuevamente a esto, mi pensamiento lógico no le vio sentido.
La preocupación por el radicalismo (Islam).
Islam, su creencia se basa en un solo dios Alá y Mahoma como su profeta, después de la muerte el ser humano va a un paraíso o un infierno, de esta religión, aunque un poco parecida a la que conocía por ser monoteísta, me preocupó un poco su contexto en cuanto a lo radical que suele ser en su mayoría y esto en mi pensamiento lógico tampoco le vi sentido.
Por último, el cristianismo, sé que alguien se preguntara, y donde quedo el judaísmo, pero para mi edad las vi como iguales, solo la diferencie por un grupo de personas que no han reconocido aun la llegada del Mesías y por eso no creen en Jesus, el cristianismo se basa en un solo Dios, que tiene un hijo, el cual siendo Dios viene a la tierra y por amor a nosotros da la vida, resucita y deja en la tierra a su Espíritu Santo, quien vive en nosotros, y esperamos que Él (Jesucristo) vuelva por quienes decidieron creer y aceptarlo como su Dios. Al nosotros morir, después de la muerte viviremos con Él en un paraíso.
3. El motivo inicial: La fe como un intercambio egoísta.
Finalizada la etapa de documentarme, revisé cada religión y mis dos puntos importantes fueron: qué debo hacer mientras esté vivo para cumplir y alcanzar el segundo punto que sería ganarme la vida eterna junto a mi familia, hago una pausa para explicar algo:
Desde que tengo uso de razón es muy importante en mi vida la familia, para esta época de mi vida eran mis Padres y mi hermano, pero desde muy pequeño tuve claro que quería tener una esposa y dos hijos que amaría infinitamente; Asi que este punto, ayudo a descartar rápidamente todas las teorías y creencias que no me permitían llevar a mi familia conmigo en la eternidad, de esta manera descarte rápidamente el Hinduismo y Budismo, el Islam por su parte como lo comente anteriormente, lo radicales que son me dio una imagen de fanatismo y falta de amor con los que no practicaban sus creencias, aclaro que hoy en día entiendo que son solo algunos grupos, pero para esa época esto lo descarto, por ultimo quedo el Cristianismo y me decante por esta, era de esperarse, la religión principal del país donde nací, fácil de entender por el conocimiento que adquirí desde niño y cumplía con lo más importante, vivir eternamente junto a mi familia.
Hoy mientras escribo, me sorprende lo egoísta que fui, como todo se redujo a que doy y que recibo a cambio. No pensé en una relación, en Dios como padre y yo como hijo, en que debo dar de mi sin esperar nada a cambio; y peor aún, un gran porcentaje de personas llegan a una edad avanzada pensando que de eso se trata: cumplir con ciertos requisitos para que en la vida les resulten las cosas bien, o cuando se presentan problemas y dificultades, hablo con Dios exigiendo un milagro a cambio de cumplir con diez mandamientos.
4. El verdadero encuentro: Pasar de la religión a la relación.
Paso el tiempo, ya no me cuestionaba porque Dios, Jesucristo, Espíritu Santo y los doce apóstoles, mi pensamiento lógico me decía que dentro de todas era la que más sentido tenia, pero no dejaba de ser tedioso, no dejaba de ser aburrido. Aparte, las reuniones cristianas son largas: dos horas y poco más de pararse, sentarse, decirle a su hermano que esta su lado, cantar y levantar las manos.
Y si no me gustaba, sentía la presión de que iban a decir los hermanos de la congregación. Pero un día algo empezó a ser un poco diferente, recuerdo mucho la rabia de ese día y lo indispuesto y predispuesto que fui, pero esa historia la contare en otra oportunidad.
Para ir concluyendo, empecé a conocer a Jesus. Muchos hablan del día que lo aceptaron en su corazón. Yo no tuve ese día; más bien, Él se fue presentando poco a poco y respetó mis rabias, frustraciones, incredulidades y groserías.
Me gusta mucho Apocalipsis 3:20:
¡Mira! Yo estoy a la puerta y llamo. Si oyes mi voz y abres la puerta, yo entraré y cenaremos juntos como amigos.
Sé que muchas veces tocó. Unos dias me escondí, asi pensaría que no había nadie en casa. Otros dias grite “¡no hay nadie!”, para que entendiera que no quería abrir. Otros dias no toco, solo se asomó por la ventana, sonrió y me saludo, y asi poco a poco lo fui conociendo.
5. Conclusión: Él me mira y me da la mano.
Hoy en día nos seguimos conociendo, y de aquí parte todo: ningún pensamiento lógico, ninguna charla motivacional del más reconocido predicador, ningún análisis profundo del mejor teólogo filoso, quitara esa apatía y ese sin sentido que muchos ven en la religión y el creer en un Dios.
Solo debes Conocerlo y empezar una relación. Ya no pienso en que me dará al morir, solo sé que en su infinito amor va hacer algo extraordinario. Que si estaré o no con mi familia, no estoy seguro, pero pienso que un amor tan grande como el que siento por mi familia, imposible no trascienda en la eternidad.
Por último, me encanta la experiencia de Pedro en Mateo 14: 28-30. Unos dias me da miedo bajarme de la barca, otros dias digo “sé nadar” y me lanzo, pero es tan fuerte el mar que siento que me empiezo ahogar. Lo bonito de todo esto es que Él me mira y con una sonrisa me da la mano y me vuelve a sacar, me abraza, me seca y me dice, vamos nuevamente a caminar…
Hoy en día Te conozco y sé que Tú nunca me dejarás ahogar.


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